domingo, 10 de noviembre de 2019

TAREA PARA OCTAVOS AÑOS Y BACHILLERATO


COPIEN EL HIMNO SIN FALTAS ORTOGRÁFICAS. INCORPOREN  POR LO MENOS 5 PALABRAS QUE NO CONOZCAN EL SIGNIFICADO Y GRAFIQUE SU CALIGRAFÍA. TAREA PARA EL MIÉRCOLES 20 DE NOVIEMBRE.

Himno a la Provincia del Carchi


Salve!, heroica Provincia del Carchi.
Gloria a ti centinela norteña,
que levantas gallarda la Enseña,
de la Patria, en la línea inmortal.

Aquí, estamos los tuyos, tus hijos,
que por siempre queremos mirarte,
como vemos a nuestro Estandarte,
por el asta, subir y flotar.

¡Oh!, la tierra del Norte, las tierras,
donde empieza la muestra sagrada;
donde está la primera pulgada
de la herencia, que es nuestro solar.

¡Salve!, tú, que nos diste la sangre;
esa misma, por ti, seré tuya:
que se vierta gloriosa y refluya,
para verla, en el Iris brillar.

¡Cuánto has hecho y has dado a la Historia!,
como nadie, tal vez, donde quiera,
que tu mano llevó la Bandera
por la Patria, la Idea, el Hogar.

¡Gloria al pueblo carchense!, que sabe
de las armas volver al arado,
ser labriego y mañana soldado,
ciudadano en la Guerra y la Paz.

Nuestro padres vivieron con honra;
nuestras madres, soñaron, despiertas,
cuando vieron, por fin, que eran ciertas
las conquistas de la Libertad.

¡Oh!, Provincia admirable y fecunda,
milagrosa, vital, sorprendente;
cofre de oro, del fruto presente;
dulce tierra de todo sembrar.

¡Gloria a ti, por tus hondos anhelos!,
por tu claro pensar, por lo que eres;
tierna cuna de heroicas mujeres,
que han dejado su huella ejemplar.

Aquí, estamos nosotros, los tuyos,
los carchenses que alzamos, al viento,
nuestro grito de fe y juramento,
por tu gloria, en la Patria inmortal.

¡Salve!, tú, la Provincia maestra
del esfuerzo asociado, cuando haces,
sola y fuerte, en tus obras audaces,
un milagro de acción popular.

¡ Ádelante !, Provincia del Carchi,
tus Cantones te aclaman, fervientes,
y, en el pecho, tú misma los sientes
cómo se unen, a ti, mucho más...

miércoles, 16 de octubre de 2019

TAREA PARA OCTAVOS AÑOS

COPIEN EL SIGUIENTE POEMA RESPETANDO VERSOS Y ESTROFAS Y TOMANDO EN CUENTA LA ORTOGRAFÍA. AL TERMINAR DE COPIAR EL TEXTO, VUELVAN A LEER EL POEMA Y DIBUJEN ALGO QUE TENGA RELACIÓN CON EL CONTENIDO DEL POEMA. LA TAREA SE LA RECIBIRÁ EL LUNES.


De Donde Vengo


Vengo del ombligo del planeta
tierra donde nunca falta el sol
tan variada y rica es su belleza
que al verla cualquiera se enamora.

Somos de toditos los colores
cada pueblo tiene su sabor
un crisol de razas y culturas
pétalos de una hermosa flor.

Ay mi Ecuador, ay mi Ecuador,
ay mi Ecuador, mi lindo Ecuador;
donde quiera que vaya te llevó en mi corazón,
donde quiera que vaya te llevó en mi corazón.

El sendero que a mí me ha tocado
me ha llevado lejos de mi hogar
pero la distancia no ha logrado
hacerme olvidar de donde vengo

A la sombra de un recuerdo nuevo
redescubro una vieja verdad:
puede el árbol extender su rama
pero sus raíces no se moverán

Ay mi Ecuador, ay mi Ecuador,
ay mi Ecuador, mi lindo Ecuador;
donde quiera… 

martes, 15 de octubre de 2019

Ambigüedades


Ambigüedades

No se puede ser oscura noche y claro día

abrasante calor y primaveral frescura

línea recta y deformada torcedura

jubiloso cantar y triste melodía.


Ni ser del mar toda su hondura

ni del oleaje sus sales

ni de sus crestas las espumas

no se puede con la mano alcanzar la luna

ni con versos dispersar los mares.


Por calles empedradas de rigurosas cuestas

no conocí en su cima las verdades

estuve en medio de lodazales

ocultas quedaron las respuestas,

o sería que arrastrada por lluvias invernales

se volvieron rocas y cristales

tan duras como tus mirares

que ofrendármelos te cuesta.



Es clara convicción y sin ambages

presiento cual el ave que regresa

que llena de temores tú te alejas


confundida entre la bruma sin certezas,

y en ríos de cauces desiguales

en dos mitades se rompen tus soledades

la una se enreda en los manglares

y la otra en espinosa hiedra.


Detén en la nada tus penares

permite de mí los sosiegos

deja que crezcan en ti mis raizales

y florezcan en ti los cerezos,

aromando con vientos altanos

de almendrales y canelos

renazcan en ti los anhelos

que dormitan en la espera

que vuelvan los abriles

a despertar tus primaveras.



jueves, 21 de marzo de 2019

EL PODER DE LA PUBLICIDAD-DÉCIMO AÑO


La ubicuidad de la publicidad hace que generalmente no reparemos en su efecto y en lo que significa para el orden de las cosas. A lo mucho consideramos sus mensajes como una molestia menor y zappeamos o bloqueamos instintivamente sus imágenes cuando navegamos por Internet o vamos por un horizonte urbano. Pero seamos consciente o no de su presencia, esta se filtra a lo más profundo de la psique colectiva e influye en el mundo que habitamos.
La era de los medios masivos de comunicación es también, indisociablemente, la era de la publicidad. Ya que la publicidad, una industria anual de medio billón de dólares, fondea la comunicación en todo el mundo, la información está en buena medida determinada por las grandes corporaciones que inyectan miles de millones de dólares a los consorcios mediáticos. Recordemos que en el sentido más básico la información es lo que programa nuestra realidad. Ahora bien, la publicidad sirve a una serie de intereses, el principal de ellos: la propagación de un estilo de vida.
Uno de los padres de la publicidad fue Ed Bernays (sobrino de Sigmund Freud), para quien la publicidad es un eufemismo de la propaganda (después de Goebbels este término fue relegado justamente como una estrategia de marketing de la misma publicidad). Bernays desarrolló una serie de conceptos que marcarían el destino de la publicidad, entre ellos el de “ingeniería del consenso” o “empoderamiento a través del consumo”, implementando el modus operandi fundamental de la asociación de un producto con el inconsciente (algo que tal vez aprendió de su ilustre tío). Actualmente, gracias a Bernays y a otros más, la publicidad es la propaganda del consumismo por todos los medios posibles. Más allá de un mensaje puntual de tal o cual producto, la publicidad promueve siempre el consumo y esto es algo que tiene serias consecuencias en el individuo y el planeta.
El profesor Justin Lewis, de la Universidad de Cardiff, ha escrito un notable ensayo sobre los peligros de la publicidad en el mundo actual, haciendo hincapié en que podemos estar acercándonos al punto en el que la publicidad se convierta en un serio peligro para el planeta.
Lewis advierte que la publicidad es el género principal de TV que vemos. Un espectador británico ve en promedio 48 comerciales de televisión al día; en Estados Unidos una persona se expone a 25 mil comerciales año. En Australia una tercera parte del tiempo de TV es publicidad; en Estados Unidos la cifra se acerca al 40%. Y si bien muchos de nosotros nos sentimos inmunes a la publicidad, ya que supuestamente tenemos criterio y somos analíticos, numerosos estudios muestran que el cine y la televisión penetran nuestro inconsciente afectándonos de diversas formas.
La multimillonaria industria de la publicidad sabe que para ser efectiva debe de emplear una serie de trucos o técnicas de persuasión, y para eso paga sueldos astronómicos a las personas más "creativas" del planeta —convirtiéndose en una especie de calamar vampiro de la creatividad. Algunas de las mentes que podrían ser las mejores de nuestra generación (si tan solo abandonaran la industria del marketing y la publicidad) queman sus neuronas buscando la manera de engañar a las personas para que compren un producto. De manera algo deleznable, en los rascacielos de las grandes urbes del mundo puedes ver a un grupo de creativos tomando LSD para invocar una "gran idea" que haga a tal candidato obtener más votos, o fumando marihuana o quizás sirviéndose una "cuba" o un whiskey de su minibar para pensar en algo que te haga desear (sin saber por qué) comprar más Coca-Colas. Y así sucesivamente  mucha de la energía creativa de nuestro mundo se consume en un loop de circuito cerrado alimentando a la sociedad consumo. Esto sin contar que la mayoría del presupuesto que se destina a la producción de comerciales es inmensamente superior al presupuesto que se tiene para obras de creación artística, científica o educativa.
Mientras tanto, de manera taimada o solo ingenua asumimos que la industria publicitaria es esencialmente apolítica. 
«La publicidad podrá ser individualmente inocente, pero colectivamente es el ala propagandística de la ideología consumista. La moral de las miles de diferentes historias que cuenta es que la única forma de asegurar el placer, la popularidad, la seguridad, la felicidad o la prosperidad es a través de comprar más; más consumo sin importar lo que ya tenemos», escribe el profesor Lewis.
Este mensaje que hace del santo grial de nuestra existencia una serie de productos que de alguna forma —si tenemos suficientes— nos harán cumplir nuestros sueños, aquello que vemos en las personas que aparecen en la TV y en las películas, es evidentemente una enorme falacia. Como indica Lewis, existen estudios que claramente marcan que no hay una conexión entre el volumen de objetos de consumo que una persona acumula y su bienestar. No solo no necesitamos un gadget o un nuevo cosmético para sobrevivir en un plano material ni en uno emocional, sino todo lo contrario: los objetos de consumo son muchas veces lo que nos permite no enfrentarnos con nuestra emociones, sumiéndolas en un plano inconsciente.
«La investigación muestra que una caminata en el parque, la interacción social o el trabajo como voluntarios hará más por nuestro bienestar que cualquier cantidad de "terapia de compras". La publicidad, en ese sentido, nos empuja a maximizar nuestros ingresos en vez nuestro tiempo. Nos aleja de las actividades que nos dan placer y significado en nuestras vidas llevándonos a una arena que no nos puede proporcionar esto —lo que Sut Jhallu llama "el mundo muerto de las cosas"», escribe Lewis en Open Democracy.
Aún más importante es el hecho de que, en un mundo finito,  nuestro ritmo de crecimiento de consumo es insostenible. Para el fin de este siglo, si seguimos consumiendo como lo estamos haciendo, la economía mundial tendrá que ser 80 veces más grande —y los recursos naturales del planeta lo sufrirán.
Además de amenazar el ecosistema, la publicidad es parte fundamental del programa cultural de la mente grupal: una transmisión memética que, sin aplicar un juicio de valor, nos moldea individualmente conforme a un paradigma establecido por aquella élite que se dedica a la ingeniería del consenso, para poder mantener el status quo. En cierta forma la publicidad es la forma en la que la clase dominante se comunica con las masas, una comunicación vertical, desde la cima de la pirámide electrónica hacia abajo.
«Si entendemos el mecanismo y los motivos de la mente grupal, entonces, ¿no sería posible controlar y regimentar a las masas, según nuestra propia voluntad sin que ellos lo sepan? La reciente práctica de la propaganda ha probado que es posible», escribió Ed Bernays en los albores fundacionales de la publicidad.
La publicidad actualmente, con la industria del infotainment, va más allá de los anuncios comerciales, penetra el contenido de la mayorías de los programas en los medios masivos, es en sí  misma el programa dominante:
«Este programa de deseo sexual incluye todas las cosas que se requieren para tener sexo: dinero, estatus, éxito, imagen, belleza, estar en forma, confianza, carisma social y otros. Todas estas cosas son deseables para nosotros de acuerdo con un fin especifico: tener sexo. La publicidad es un recordatorio constante de lo anterior, lo mismo que el porno. Actualmente los dos se han fundido: la publicidad es frecuentemente pornográfica y los sitios de pornografía (al igual que los de encontrar pareja) y sus anunciantes han inundado, literalmente, el Internet», escribe Aeolus Kephas, en Escritores del Cielo en Hades
El mass media, con su masaje masivo de la psique, nos recuerda constantemente, en su fusión con la publicidad, todas las cosas que necesitamos para tener sexo, para ser felices o para conseguir nuestro sueños. Y de tanto recordárnoslo —la tautología que se vuelve verdad— nos implanta una especie de memoria y deseo ajeno, donde corremos el peligro de querer (e incluso conseguir) lo que todos quieren —y dejar a un lado el descubrimiento y la búsqueda del individuo, que solo puede ser él mismo, en su totalidad, si se desprende del colectivo y de la programación mental masiva.


domingo, 9 de diciembre de 2018

TEXTO PARA RESUMIR-BACHILLERATO


LOS IMPUESTOS DEL RAJÁ
Había una vez un Rajá que vivía en un palacio suntuoso, rodeado de lujos y opulencia. Cruel y sanguinario mantenía su modo de vida exprimiendo con impuestos cada vez más terribles y onerosos a sus súbditos que escasamente tenían para mal vivir. Por eso, era odiado por su pueblo y cada vez vivía más aislado. Ya casi no salía de su palacio y se la pasaba temiendo un complot, un levantamiento, sospechando de todos.

Un día, mandó llamar a su ministro de finanzas y le dijo: -Es tiempo de que vayas a cobrar los impuestos anuales. -Majestad –respondió el ministro- este año la cosecha ha sido muy mala. Las tormentas y granizadas destruyeron los sembradíos y la gente no va a tener ni para comer. Le ruego que tenga un poco de comprensión... -¿Estás acaso loco? –Gritó lleno de ira el Rajá-. Yo no tengo la culpa de las tormentas ni de las malas cosechas. Si no quieres terminar tus días en la cárcel, obedece mi orden y haz que todos sin excepción paguen lo que deben. -Está bien –dijo el ministro- cobraremos como siempre los impuestos. ¿Y para qué emplearemos el dinero recogido? -Siempre hay algo que reparar o mejorar. Recorre bien todo el palacio y anota lo que necesite de alguna mejora. En eso emplearemos el dinero.

El ministro hizo el recorrido y vio al Rajá con el rostro sombrío y temeroso, a la Reina carcomida por el aburrimiento, a los principitos solos y sin amigos, deseosos de salir a corretear por el campo. Vio las intrigas de los cortesanos, las miradas de rencor y de odio de los sirvientes y de los campesinos que se acercaban al palacio.
Concluida su inspección, le dijo al Rajá: -Majestad, tenía usted razón. Hay muchas cosas que reparar y mejorar en el palacio. Voy a cobrar los impuestos y con ellos arreglaré todo lo que está descompuesto.

Empezó su recorrido por el campo. A los toques del pregonero real, la multitud acudía murmurando a la plaza, juntando sus harapos, rabias y miserias. Se sabían de memoria el discurso previo a la sangría. Pero, por esta vez, se estaban equivocando. Casi no podían creer lo que escuchaban. Las palabras del ministro eran una lluvia fresca que lavaba sus temores, rabias y cansancios e iba poniendo chispas de asombro y alegría en sus ojos y en sus corazones: “El Rajá, nuestro Señor, al enterarse de que este año las cosechas han sido muy malas, y para cumplir los deseos de la Reina y de sus hijos los príncipes, ha decidido perdonarles los impuestos. Y no sólo eso: Aquellos que estén pasando dificultades especiales, serán ayudados por el tesoro real, pues el Rajá ha decidido que ninguno de sus súbditos pase hambre o necesidad”.

Una gran oleada de júbilo y agradecimiento fue brotando de todos los pueblos y rincones del reino.
Terminada su gira, el ministro se presentó ante el Rajá, que ignoraba por completo sus medidas, a rendirle cuentas. -¿Cómo te fue? –Preguntó el Rajá-. Me imagino que en varios pueblos habrás tenido que echar mano del ejército para obligarles a pagar. -No, no, nada de eso. Nunca habían escuchado con tanto agrado lo que les decía. El Rajá le miró desconcertado: -¿Y dónde está el dinero recogido? -Ya lo gasté todo. -¡Cómo! -Sí, como usted mismo me indicó, he reparado los principales desperfectos del palacio. Como vi que lo que más faltaba era la alegría y la confianza, fruto de la misericordia y la bondad, perdoné a todos los impuestos y las deudas. El rey montó en cólera, mandó encarcelar a su ministro y se dispuso él mismo a salir al frente de su ejército a cobrar los impuestos.

Tan pronto apareció tras la puerta del palacio recibió un chaparrón de aplausos y cumplidos colectivos que le dejaron desconcertado. De todos los rincones del reino había acudido la gente a rendir un homenaje a la familia real y vio que se acercaban unos niños con ramos de flores, con cánticos, con regalos para sus hijos, los príncipes. Por primera vez en muchos años, en el corazón del rey comenzó a latir la ternura y el agradecimiento, se le llenaron de emoción y lágrimas los ojos y entendió que era posible la felicidad.

Mandó buscar a su ministro encarcelado y le dijo: -Hombre bueno y sabio. Tenías razón. Acertaste en remediar las principales necesidades del palacio. Eres un excelente administrador porque  sabes convertir el dinero en felicidad. Te nombro mi administrador y consejero de por vida. (Cuento de Malabar)

martes, 20 de noviembre de 2018

TEXTO PARA RESUMIR


EL PAIS DE LAS MULETAS
En un lejano país, un rey salió a combatir al frente de sus soldados y, en el fragor de la pelea, le hirieron gravemente en uno de sus muslos, se le gangrenaron las heridas y, para salvarle la vida, tuvieron que cortarle la pierna.
Regresó a su reino y, para poder caminar, fue necesario que se ayudara en unas muletas. Para solidarizarse con su rey, su Primer Ministro comenzó a caminar él también apoyado en unas muletas a pesar de tener sus dos piernas en perfectas condiciones. Pronto, comenzaron a imitarles los muchos arribistas y jaladores que nunca faltan, y a los pocos días, casi toda la población de aquel país andaba con muletas.
Con el tiempo las muletas pasaron a ser símbolo de distinción y jerarquía: Los ricos las hacían con las maderas más finas y les incrustaban joyas y piedras preciosas, los comerciantes se apresuraron a montar varias fábricas de muletas y a vocear sus ventajas funcionales, comenzaron a ser despreciados y tenidos por bárbaros los que todavía caminaban sin muletas, y muy pronto en las escuelas se empezó a dar clases de cómo caminar con muletas, barnizarlas y cuidarlas. Todos llegaron a convencerse de que era mucho mejor caminar con muletas que sin ellas y el Consejo de Ministros logró convencer al rey de que emitiera un decreto real prohibiendo caminar sin muletas y exigiendo que todo niño, desde su nacimiento, fuera adiestrado a caminar con sus muletas.
Fue pasando el tiempo y en aquel país ya nadie sabía que era posible caminar sin sus muletas...
Al cabo de muchos años, un joven inconforme empezó a decir que las muletas eran un estorbo y que era posible e incluso preferible caminar sin ellas. Nadie le dio mucha importancia a sus ideas por considerarlas locuras de joven, se rieron de él, y esperaron que el tiempo le devolvería la sensatez.
Pero el joven seguía insistiendo en su descabellada idea. Parecía que no podía quitársela de la cabeza y se soñaba corriendo sin muletas por el monte, trepándose a los árboles, escalando montañas...
En vano trataron sus padres de hacerle entrar en razón: -Ya no eres ningún niño para seguir con esas locuras –le dijo un día con verdadera ira su padre-. Te prohíbo que vuelvas a mencionar el tema. Tu conducta nos está trayendo muchos problemas. Todo el mundo comienza a mirarnos feo y se la pasan murmurando de tu proceder y de nuestra debilidad que te permitimos seguir con tus locuras. De ahora en adelante, si quieres seguir viviendo en esta casa, tienes completamente prohibido hablar de eso.
De nada sirvieron amenazas y castigos. El joven no iba a abandonar una idea que se había adueñado por entero de su vida, y le sembraba chispas de ilusión en los ojos y le ponía a galopar afiebradamente el corazón. Cuando corrieron rumores de que el joven había sido sorprendido practicando a escondidas el caminar sin muletas, comenzaron a preocuparse seriamente las autoridades de aquel país y, como último recurso, enviaron al sacerdote del lugar a que lo convenciera por las buenas. Si no lo lograba, tendrían que proceder de un modo mucho más severo.
No iban a permitir que las locuras de un joven sembraran las semillas de la desintegración y la discordia.
-¿Cómo puedes ir en contra de nuestras tradiciones y nuestras leyes? –Le dijo el sacerdote-. Durante años y años, todos hemos andado perfectamente con la ayuda de las muletas. Con ellas, te sientes más seguro, y tienes que hacer menos esfuerzo con las piernas. Las muletas son un gran invento, símbolo de la civilización y de la ciencia. Dios nos dio la inteligencia para que la usáramos; ir contra las muletas es ir contra Dios. Sólo los animales, que son seres inferiores, pueden caminar sin ellas. ¿Acaso pretendes que los imitemos y tiremos por la borda tantos años de avances y progreso? ¿Cómo vas a despreciar nuestras bibliotecas donde se concreta todo el saber de nuestros antepasados sobre la construcción, uso y mantenimiento de las muletas? ¿Cómo vas a irrespetar nuestros símbolos patrios que llevan en el escudo y la bandera una muleta? ¿Qué sentido tendrán nuestras oraciones en las que todos los días agradecemos a Dios el habernos dado la sabiduría para perfeccionar cada vez más la utilización de las muletas? ¿Acaso vamos a ignorar a nuestros próceres, nuestros sabios y nuestros santos que levantaron su gloria, sabiduría y santidad bien afincados sobre sus muletas?
Fracasó también el sacerdote y, para impedir la propagación de ideas tan perniciosas, encarcelaron al joven. Allí fue practicando con avidez su propuesta de prescindir de las muletas. Sus piernas débiles se fueron fortaleciendo y cada día su caminar era más seguro y firme.
Decidieron desterrarlo del país. Lo sacaron de la cárcel y ante los ojos impávidos de todos, el joven arrojó sus muletas al aire y comenzó a correr gritando de alegría, al encuentro de sí mismo, de su libertad.

martes, 13 de noviembre de 2018

RESUMEN DE ROMEO Y JULIETA

Shakespeare nació el 26 de abril de 1564 y murió el 23 de abril de 1616.

Romeo y Julieta es una historia de amor entre dos jóvenes de 16 años. Son de familias enemigas en la ciudad de Verona.
Pertenecen a las familias de los Capuletos y los Montescos, que son las más poderosas de la ciudad pero están enfrentadas entre sí. Julieta celebra la fiesta de sus 16 años de edad y en ella conoce a Romeo. Se enamoran a primera vista. En ese momento no saben que sus familias son totalmente opuestas.
Se casan en secreto al día siguiente de conocerse en un alarde de completo romanticismo y pasión. Les une un sacerdote en una ceremonia religiosa.
Tras la boda secreta mantienen su vida separada. Mercutio, amigo de Romeo, se encuentra con Tebaldo, primo de Julieta que está furioso por la presencia de Romeo en la fiesta de máscaras celebrada en casa de los Capuletos la noche anterior.
Romeo rehusa batirse con Tebaldo. Mercucio se indigna por esta sumisión y saca la espada. Romeo trata de separar a los contendientes y en ese momento Tebaldo mata a Mercucio. Romeo lucha, mata a Tebaldo y huye.
El príncipe de Verona condena a Romeo al destierro. La noticia causa la desesperación de Romeo y de Julieta. Romeo parte hacia Mantua.
El padre de Julieta ignora que Julieta se ha casado con Romeo y concierta la boda de su hija con Paris, un matrimonio del que ya se había hablado antes de que Julieta conociese a Romeo. La boda se fija para dos días después.
El sacerdote busca un truco para volver a reunir a los esposos. Aconseja a Julieta que finja ante sus padres que acepta el matrimonio y le da un narcótico que la hará permanecer muerta durante dos días. Su familia llevará el cuerpo al cementerio y el sacerdote avisará a Romeo que la sacará del sepulcro. Julieta acepta el plan, toma el narcótico y es hallada muerta, por lo que en lugar de la boda se celebra un entierro.
La carta que había sido enviada a Romeo por el sacerdote no llega, Romeo recibe la noticia de la muerte de Julieta. Desesperado compra un veneno y se dirige a Verona con la intención de tomar el veneno junto a la tumba de Julieta. Cuando llega a la tumba se encuentra con Paris, lucha y lo mata. Romeo besa a Julieta, se toma el veneno y cae muerto. Julieta al ver a Romeo muerto toma también veneno y muere.